SCIENCE MEETS BREATH

Tu Respiración: Mas sofisticada que tu iPhone (Y tu sin saberlo)

A ver, cerebros, hoy vamos a meternos con algo que hacen sin pensar, pero que es más complejo que entender el algoritmo de Instagram: Respirar. Sí, ese acto de inhalar y exhalar tiene sus propias dimensiones, como una película en 3D, pero sin las gafas.

Primero, la Dimensión mecánica. Piensa en cuando abres tu app favorita. Un simple toque en la pantalla, ¿verdad? Pues tu diafragma y tus músculos intercostales hacen un trabajo similar, expandiendo y contrayendo tus pulmones como si estuvieran deslizando el dedo para abrir la aplicación “Vida”. Un movimiento físico, aparentemente sencillo, que pone en marcha todo un sistema. ¡Magia muscular!

Luego viene la Dimensión fisiológica. Una vez que tocas la app, esta empieza a hacer lo suyo: carga datos, muestra notificaciones, te conecta con el mundo. Bueno, tu respiración hace algo parecido, pero a nivel VIP. El oxígeno que inhalaste viaja por tus autopistas internas y se entrega a domicilio a cada una de tus células hambrientas. Es el servicio de mensajería más eficiente del universo, entregando vida y recogiendo los “paquetes de desecho” (hola, CO₂).

Y para rematar, la Dimensión química. Detrás de tu app hay líneas y líneas de código ingenioso que hacen que todo funcione. En tu cuerpo, la química es la programadora estrella. El oxígeno no es solo para pasear; es el ingrediente clave en la receta para generar energía a nivel celular. Pura alquimia interna que mantiene tus luces encendidas y tu motor en marcha, además de equilibrar el pH de tu sangre para que no te vuelvas, literalmente, un vinagre español.

Así que, mientras tú te maravillas porque tu teléfono puede pedir pizza y encontrar el amor (o lo que sea que hagas con él), dentro de ti hay un sistema operativo millones de veces más avanzado, funcionando sin que le prestes la más mínima atención. Y tú preocupado porque no entiendes la última actualización de software. ¡Ay ay ay ay!

Okay, no quiero ser tan dura contigo… Eres un universo de maravillas por descubrir, cariño.

La arrogancia es, no aceptar la obra maestra que eres. Así que, baja la guardia, sé humilde y acepta de una vez que eres una creación perfecta de Dios, una máquina biológica de precisión asombrosa que contiene un poderoso ser invisible..

Ahora respira profundo y siente ese poder. Ya luego te preocupas por la batería de tu celular.

Leave a comment